Tras la pandemia y las restricciones provocadas por el Covid-19, el mundo sufrió muchos cambios en todos sus niveles. La transformación digital se volvió una realidad y la presencialidad pasó a ser algo prescindible. Muchas empresas instauraron la modalidad de trabajo remoto o «Home office» y AIM es una de ellas.

Ya llevamos más de 2 años trabajando desde nuestra casas y desde diferentes lugares del mundo y si bien nuestras oficinas siguen estado en Santiago de Chile, nuestros colaboradores se encuentran en diferentes lugares realizando su trabajo. Al principio fue dificil cambiar de modalidad de un momento a otro, tuvimos que preparar al equipo, capacitarlos y por sobretodo potenciar nuestras herramientas de comunicación.

Slack se convirtió en un aliado crucial al momento de comunicarnos diariamente, también el uso de Google Meet para las reuniones internas o con clientes o mantenernos informados a través de nuestro portal de intranet u otras herramientas que permitan mantenernos comunicados a pesar de la distancia física.

Nuestro director de operaciones, Felipe Massa, durante la pandemia decidió irse a vivir al sur de Chile junto a su familia, donde ha tenido que adaptarse para que su trabajo no se vea afectado, como la conexión a internet, adaptación de espacios, programación de horarios, etc. «Sin duda que venirnos a vivir al Sur de Chile ha sido un cambio radical en nuestro estilo de vida ya que el ritmo es diferente y cosas tan simples como la conexión a internet pueden ser cruciales para un buen desempeño. De hecho tuve que contratar un servicio de internet que me permitiera poder trabajar sin problemas sobretodo al momento de tener reuniones con clientes o terceros. Pero más allá de eso ha sido una experiencia super enriquecedora que me permite llevar una mejor calidad de vida junto a mi familia y amigos».

Al mismo tiempo Andrea Sáez, del equipo SDR, quien vive en Buenos Aires, Argentina, nos cuenta su experiencia en relación al trabajo a distancia «No se me ha hecho para nada difícil trabajar desde otro país. ya que día a día cuento con el apoyo de mi equipo y al mantenernos alineados en las tareas vamos avanzando, de hecho siento que desde casa soy aun más productiva ya que tengo más facilidades que me permiten realizar mi trabajo de manera eficiente y relajada».

Así como Felipe y Andrea, existen muchos más casos en el equipo de trabajo a distancia, contamos con equipo en Chile, México, Colombia, Venezuela, Argentina y algunos casos de viajes prolongados a Estados Unidos o Europa, donde el trabajo se ve enfrentado a barreras geográficas como el horario y la coordinación de reuniones o trabajo colaborativo. Así fue el caso de Camila Cornejo, que estuvo trabajando durante 4 meses desde Europa, donde tuvo que organizarse para que su trabajo fuera efectivo y productivo. «El horario es un gran tema ya que hay 5 o 6 horas de diferencia, entonces imagínate si hay una reunión a las 8.00 hrs. de Chile, tendría que conectarme a las 2.am de España o Alemania. Por lo mismo tuve que organizarme para coordinar reuniones más tarde y al mismo tiempo a aprovechar las tardes de trabajo (donde en Chile ya están fuera de horario) para el trabajo individual donde no requería de la ayuda de mis compañeros».

Sin duda que cambiar la modalidad de trabajo en cualquier compañía es un proceso largo y colaborativo, donde la comunicación, capacitación y la confianza en el equipo son pilares importantes para mantener la productividad y así lograr los objetivos propuestos. En AIM la nueva modalidad de trabajo remoto ha sido un éxito ya que se cumplen las metas, se optimizan recursos y al mismo tiempo el equipo trabaja motivado y desde la tranquilidad de su casa.